En Alma también cuidamos a los familiares/ personas convivientes implicadas en los cuidados de la persona dependiente. La propia salud del cuidador principal es importante, para que éste pueda proporcionar la mejor atención a la persona que tiene a su cargo. Sobre todo teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, se trata de situaciones no previstas que pueden prolongarse en el tiempo.
A todos ellos, cuidadores profesionales o no, les damos algunos consejos:
Para organizar el trabajo sin sobrecargas
Procurar la autonomía del usuario y apoyarle solo si es necesario.
Fomentar su autoestima, haciéndole partícipe en tareas y decisiones.
Establecer rutinas y horarios adecuados para el usuario.
Mantener el espacio ordenado, limpio y ventilado.
Para proporcionar cuidados de calidad
Cuidar nuestra propia salud, tanto a nivel físico como emocional y social.
Aprender a pedir ayuda, delegar y crear una red de apoyo.
Elaborar un plan de cuidados y repartir las tareas.
Priorizar lo que es realmente necesario y posponer lo no urgente.
Para prevenir situaciones de estrés y ansiedad
Evitar el aislamiento y la soledad, tanto del usuario como del cuidador.
Realizar actividades gratificantes y reservar tiempo de ocio para uno.
Expresar nuestras emociones y aceptarlas, sin juzgarnos.
Solicitar ayuda profesional en Alma cuando nos veamos sobrepasados por la situación.
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